Cuando tienes una segunda vivienda, lo más lógico es que busques sacar partido de ella. Ya sea alquilando la casa o vendiéndola. Muchas personas optan por el alquiler porque es más rápido y no tienen que preocuparse de encontrar un comprador que acepte su oferta. 

Como ya sabes, con Häus tienes la ventaja de que somos el comprador final, y si te interesa vender tu vivienda estaremos aquí para valorar tu casa y darte una oferta. Compramos tu piso en tan solo siete días, con total transparencia y sin comisiones. 

Ahora bien, si has elegido la opción de alquilar tu casa te mostramos las cláusulas esenciales que debe tener el contrato de alquiler de vivienda, para que arrendador y arrendatario sepan cuáles son sus derechos y obligaciones.

 

Cómo hacer un contrato de alquiler entre particulares

Alquilar un piso entre particulares y sin agencia inmobiliaria es algo muy común, por ello, hay que tener en cuenta que debe formalizarse un contrato claro y legal entre ambas partes.

En el contrato de alquiler de vivienda tienen que incluirse los nombres, apellidos y domicilio fiscal de ambas partes. Seguido de los datos del propietario y la dirección de la vivienda que se alquila. 

A continuación, se exponen las cláusulas. Según la OCU, en la cláusula primera se establece el tiempo durante el cual se arrienda el piso. Hay que tener en cuenta que desde el 6 de marzo de 2019 cualquier contrato de alquiler que se vaya a firmar, y que dure menos de 5 años, si el arrendador es persona física, o 7 años, en el caso de que sea persona jurídica, se puede prorrogar si el arrendatario lo considera aunque el arrendador esté en desacuerdo. 

Así pues, si existiera una cláusula que indicase que el arrendatario debe dejar el piso en un periodo inferior a los cinco o siete años, dependiendo del arrendador, será nula. 

En la segunda cláusula se ha de pactar el periodo mínimo de validez del contrato de alquiler de seis meses. El inquilino puede incumplir dicho plazo si avisa al arrendador con 30 días de antelación. En este caso el arrendador es indemnizado con una mensualidad por cada año del contrato que no se ha cumplido o con una parte proporcional a la anualidad vigente. 

Continuamos con la tercera cláusula, donde tenemos que fijar la renta anual fraccionada en pagos mensuales. Que se actualizará cada año si así lo acuerdan ambas partes. En la siguiente cláusula, la cuarta, se indica el número de cuenta para realizar la transferencia bancaria y abonar la mensualidad. En su defecto, se especificará si el pago es en metálico. 

En las cláusulas sucesivas se debe hacer referencia a las cuestiones del impago de las mensualidades, el uso correcto de la vivienda, la prohibición del subarriendo, etc. Es recomendable, también, añadir con el contrato un inventario de electrodomésticos, muebles y demás enseres que tiene cada habitación. 

Si en tu caso alquilas la vivienda a estudiantes, por ejemplo, el contrato de alquiler de habitación puede seguir este modelo que acabamos de explicar. Ya que suele ser un tipo de contrato muy común para los jóvenes que comparten piso.

Es importante tener claro que el arrendador no puede entrar en la vivienda, aunque haya una cláusula que lo indique ésta será nula. La vivienda en alquiler es el domicilio del arrendatario y es inviolable, como señala la Constitución. Por lo tanto, el arrendador puede entrar en la vivienda con el consentimiento del arrendatario. 

Puedes consultar el modelo de contrato de arrendamiento online de la Organización de Consumidores y Usuarios: aquí.

Ahora que ya sabes todo lo que conlleva realizar un contrato de arrendamiento de tu vivienda, puede que la opción de alquilarla te resulte lo más cómodo. Si cambias de opinión, siempre puedes contar con nosotros. Estaremos encantados de valorar tu casa y tasarla, para hacerte la mejor oferta de compra. Y en tan solo una semana la habrás vendido. Somos compradores, y estamos siempre a tu disposición.